LOS QUE HACEMOS DE ESTE BLOG UNA CASA DE LOCOS

LOS QUE HACEMOS DE ESTE BLOG UNA CASA DE LOCOS

MORGANA

JOTAELE

AGÜELO COCINILLAS

Oficialmente, profesora

Escritora

Casada y madre de familia

Me gusta leer, escribir y el rock and roll

Toco la guitarra

Hago dameros

Me gusta Patán

Odio la política y los programas del corazón

Oficialmente, abogado

Seductor

No sabe, no contesta

Me gustan las mujeres

Toco lo que me dejan

Hago el amor

Me gusta Betty Boop

Odio a Belén Esteban y a María Antonia Iglesias

Oficialmente, jubilado

Naturalista

Viudito y disponible

Me gusta observar la naturaleza humana

Ya no toco nada

Hago disecciones

Me gusta doña Urraca

Odio la caza, la pesca y los toros.

LIBROS LEÍDOS INVIERNO 2013

J.K. ROWLING: Una vacante imprevista
NOELIA AMARILLO: "¿Suave como la seda?
LENA VALENTI: "Amos y mazmorras"

lunes, 27 de junio de 2011

RESTAURANTE "TIRA DO CORDEL": TIRA DA CARTEIRA ****

CLASIFICACIÓN:


*****Pásate todo el mes ahorrando para ir
****  Espera a que te invite tu churri
***    No está mal, pero cocina mejor tu madre
**     Píllate algo en el kebab de debajo de casa
*       Coge fama y échate a dormir: aprende a cocinar, coño


Praia de San Roque
15155 Fisterra
(A Coruña)
PRECIO POR PERSONA: 40 EUROS: Zamburiñas al horno, Lubina a la brasa, postre, pan, vino y café.


http://www.tiradocordel.com/
Siento inaugurar mi sección de Restaurantes de forma tan negativa, pero la vida es así. He comido allí este fin de semana, no era la primera vez que lo hacía, y, por desgracia, veo que su forma de concebir la restauración no ha cambiado en absoluto: trato familiar, abuso de confianza, local cutre e incómodo, pero precios de restaurante de tres tenedores. No puede ser. Si pagas precios de calidad te tienen que dar calidad en todo, no puedes llegar con reserva y que te hagan esperar llamándote por tu nombre como en la lista del médico, entre otras cosas. El "Tira do cordel" es un restaurante familiar, antaño una tasca de playa, que cogió fama por el excelente producto que ofrecía, amplió su local de forma caótica y se subió a la parra con los precios, porque lo que le van a cobrar por ir con su pareja y sin pedir marisco va a rondar los 40-50 euros tranquilamente. Multipliquen por dos y pensarán, como lo hice yo, que para abonar cien napos hay sitios mucho mejores, donde el camarero te cuelga el abrigo y te retira la silla para que te sientes. Donde te dan cubiertos para servirte, por ejemplo. Ya no entraré en detalles, como por ejemplo que estábamos en plena ola de calor a 32 grados y no había ni un miserable ventilador, o que el dueño se paseaba por todas las mesas con los faldones de la camisa por fuera del pantalón. ¡Y que después te cobren 27 euros por una lubina, por muy refresquísima que sea!
Ese es el plato estrella de la casa: la lubina a la brasa, que sirven ya desespinada y bañada en un sofrito de ajos. Está deliciosa y la primera vez se les puede perdonar aunque sólo sea por eso. Sólo lubina: ni una miserable ensalada, ni una triste patata de acompañamiento. Sólo la he tomado así allí, no conozco otro sitio donde la preparen de esa manera. De esta forma preparan también la dorada, pero para mi gusto no está tan rica. Lubina que les servirán con bastante retraso, pues suelen tener el comedor abarrotado y coger más reservas de las que se pueden permitir, de ahí la espera al llegar sin tener en dónde tomarse un miserable vino: fuera está el paseo marítimo y dentro aprovechan todas las mesas, hasta las del bar, para dar comidas. El marisco, aunque no lo pedimos esta vez, correcto. El percebe suele ser bastante bueno. Los postres son caseros y totalmente exentos de sofisticación, además de caros: flan, tarta de queso, tarta de manzana y arroz con leche. La tarta de manzana estaba francamente buena. Lo peor, el servicio. Quince mil camareros pululando a tu alrededor y siempre tienes la desagradable sensación de estar desantendido, ya que el dueño parece no fiarse de nadie y es multitarea: él recibe a los clientes, él los llama y los lleva a la mesa, él coge los pedidos, todo ello acompañado de una pachorra infinita. Y mientras, unos cuantos camareros pasmando o haciendo que hacen. Resumiendo: sí, cocinan bien, pero por lo que clavan hay otros sitios infinitamente mejores. Y no sólo de lubina vive el hombre. Si a usted lo invitan a comer allí, diga que sí, por supuesto, pero no se le ocurra invitar a nadie sin consultar antes otras opciones si lo que quiere es quedar bien con alguien, o por lo menos no lo haga un fin de semana de verano.

viernes, 17 de junio de 2011

INDIGNADO


Ya lo sé, ya lo sé... ustedes esperaban una entrada del venerable Abuelo Cocinillas, pero entre que el viejales se pasa la vida mirando por el microscopio, hasta olvidándose de comer, y que actualidad manda, me ha tocado a mí. Lo siento, amigos. Tendrán que soportarme unos minutos.
Mi mujer se ha marchado de casa, y no, ni se ha liado con ningún efebo (o efeba, ya que, por si no lo saben, otrora le daba a los dos bandos) ni es tampoco porque yo le haya decorado la cabeza. Tampoco me ha abandonado. Mi mujer es bella, sofisticada y diseñadora de modas de éxito. El otro día llegué a casa, agotado tras una larga jornada laboral, y me la encuentro ataviada con unos vaqueros zarrapastrosos, una sudadera gris como con lamparones y unas zapatillas raídas. Llevaba un petate.
-Menos mal que has llegado -me espetó -Me largo. Tendrás que ocuparte de la niña.
Tras unos minutos de perplejidad, logré articular, o, más bien, balbucear:
-Pero... Si esta vez no he hecho nada, Roberta.
-No seas capullín -contestó -Me voy al campamento de los indignados -Y me dio un beso largo de esos que da ella cuando me quiere convencer de algo, cosa inútil, por otro lado, puesto que me convencería igualmente, pero bueno... no pude evitar indignarme yo, de todas formas.
-¿Cuánto tiempo vas a estar fuera? -inquirí.
-El que haga falta -Y salió con su petate al hombro, toda llena de razón.
Supuse que sería un calentón de los suyos y que no aguantaría más de una noche, pero... ¡qué va! El tercer día, viendo que la cosa iba para largo, tuve ya que tirar de padres y suegros para ayudarme con mi hija. Ella siguió yendo a trabajar, venía a casa a ducharse y arreglarse a primera hora de la mañana, adoptando su sofisticado aspecto habitual. A la hora de comer volvía a disfrazarse de zarriosa y se marchaba al campamento.
La vi tan entusiasmada y monotemática, tan imbuida del espíritu de los indignados, que empecé a sentir el aguijonazo de los celos.
-¿Y dónde duermes? -preguntaba yo.
-En una tienda de campaña, claro -contestaba ella con fastidio.
-¿Sola?
-No seas imbécil, José Luis. Es un campamento protesta, no un hotel de cinco estrellas.
Asentí avergonzado. Pero respuesta tan contundente no hizo más que exacerbar mi desconfianza. Así que decidí pasarme por allí para ver por mí mismo si tenía motivos para no estar tranquilo. Allí se reúnen demasiados mozalbetes de buen ver bajo la capa de roña de sus atuendos hippies.
El primer día la excusa para presentarme allí fue llevar a Roberta unos bocadillos para la cena. Aparecí con el uniforme de picapleitos: traje y corbata. No me disgustó comprobar que había varios trajeados entre los indignados. Y algún abuelete. Encontré a mi mujer tocando la guitarra (ni siquiera tenía idea de que sabe hacerlo) y entonando una canción de Aute, mientras una panda de adolescentes la miraban embobados. Interrumpí tan memorable actuación para darle los bocatas, pero ella me dijo:
-Dáselos a Sergio, él se ocupa de la intendencia.
-Pero si son para ti.
-Nones. Aquí lo compartimos todo.
Y siguió tocando y cantando. Me fui para casa bastante preocupado, así que al día siguiente tuve la precaución de vestirme de sport y aparecer con una olla de lentejas estofadas. Afortunadamente, sé cocinar. Ni siquiera me acerqué a Roberta, fui directamente al tal Sergio (25 años, rasta, ojos azules, alto, peligrosísimo) y le hice entrega del condumio.
-Gracias, tío -me dio unas palmaditas en la espalda -Tu mujer está por allá, ayudando a hacer pancartas. Una gran tía Roberta, tienes mucha suerte.
El tercer día, de chándal, llevé una olla de macarrones a la boloñesa. Fue la propia Roberta la que me salió al encuentro.
-Oye, que me dijo Sergio que estuviste ayer, cómo no me avisaste, hombre... hace dos días que no coincidimos en casa.
Estaba tan guapa con el pelo trenzado y la camiseta manchada de pintura que no pude evitar cogerla por la cintura y susurrarle:
-No habrá por ahí alguna tienda de campaña vacía ¿no?
Ella se soltó muy enfadada:
-¿Pero qué te has creído? No se puede frivolizar con estos temas. Un poco de abstinencia no te vendrá mal -Y se alejó, visiblemente mosqueada. Más me mosqueé yo, que la conozco y sé que no aguanta más de dos días sin actualizar sus partes bajas.
Los días siguientes apenas me habló en casa, así que una tarde me personé en el campamento, la cogí por un brazo y la llevé a un rincón, casi contra su voluntad.
-Eh, suéltame -chilló.
-Roberta, sé razonable. Necesito hablar contigo. Esto es ridículo. Vuelve a casa, por favor.
Ella se calmó, encendió un cigarrillo y se quedó pensativa durante unos minutos.
-¿Sabes lo que más me jode de todo esto? -preguntó. Me encogí de hombros, a saber por dónde iba a salir -Que no me has preguntado por qué.
-¿Cómo?
-Te revienta que esté haciendo esto, pero no me has preguntado el motivo.
-Es que no lo entiendo. ¿Qué tienes que protestar tú? Todo te va bien en la vida, tu negocio va de fábula, puesto que se nutre de la gente que no sufre la crisis. Tienes todo lo que deseas. ¿Por qué deberías estar aquí pasando calamidades, protestando por algo que ni te va ni te viene?
Ella se encogió de hombros.
-¿Ves? Sabía que no lo entenderías. Es cierto que llevamos una vida burguesa. Bien: ¿porque nos va bien a nosotros no nos podemos solidarizar con la gente que lo está pasando mal?
No supe qué contestar.
-Hay algo que se llama solidaridad, Jose. Y ya no es sólo por eso. Tenemos una hija. Éste no es el mundo que quiero para ella. Precisamente somos nosotros los que podemos cambiar las cosas, no apoltronarnos en nuestro estatus burgués, mirando para otro lado y fingiendo que no pasa nada. ¿Comprendes? ¿O es que te crees que me apetece mucho dormir con siete personas más sobre un suelo duro?
Me sentí sumamente avergonzado. Mi mujer casi siempre tiene razón, sólo que no es sutil para exponer sus argumentos.
-Tengo que irme, hay que organizar cosas para mañana -Me besó apasionadamente y desapareció en un tenderete lleno de chicas jóvenes.
Bueno, y aquí estoy, haciendo mi petate y el de mi hija. Ella se va a dormir a casa de los abuelos, yo me uno a los indignados. Hemos quedado en turnarnos para estar en el campamento, así podremos estar más tiempo con la niña. Aquí estoy, a mis cincuenta, protestando por un futuro mejor. ¿Quién lo iba a pensar?

Foto por cortesía de periodicosespana.com

jueves, 26 de mayo de 2011

SOY UN MACARRA, SOY UN HORTERA...

... voy a toda hostia por la carretera. Eso decía una canción de los años 80, creo recordar que era del inefable grupo gijonés "Los Ilegales". Bien, ahora ya no se puede ser ni macarra, ni hortera, ni pisarle a toda leche. Miren que juré no decir ni pío sobre la ley del 110, pero últimamente he tenido experiencias tan surrealistas con el tema que no lo puedo remediar. No me disgustaba conducir, ni tampoco soy una loca de la velocidad, pero si el estado de la calzada y del coche me permitían correr, lo hacía. ¿Para qué ir a 120 en un tramo de treinta kilómetros de autopista, completamente sola, una bonita mañana de marzo, si puedo ir a 150? Es mi coche, es mi gasolina, no hago daño a nadie, déjenme en paz, hombre... Entra en vigor lo que yo llamo la ley del caracol y me prometo a mí misma no pasar de 130, pensando en mi bolsillo más que otra cosa. Jamás me han puesto una multa por exceso de velocidad y mantengo todos mis puntos. Para la DGT soy virgen y pienso seguir siéndolo... si me dejan.

A mí que no me vengan con historias: ya lo dije en la entrada anterior... que no me vendan el rollo con la excusa de que es por mi bien, que es por mi seguridad y para ahorrarme combustible. Yo gano mi pasta (cada vez menos)  y me la gasto en lo que me sale de los huevos kinder. Me gusta que llamen a las cosas por su nombre y éste es feo: afán recaudatorio. Este monstruo tiene tres cabezas: el radar fijo, el radar móvil y el coche camuflado. El primero no tiene ciencia, es fácil de esquivar teniendo cuidado porque, como su nombre indica, está siempre en el mismo sitio. El segundo es más jodido, pero yo, que hago mucha autopista, sé de sobra los sitios donde pueden ponerlos sin ser vistos y no son muchos, así que hay que estar atento en ciertos puntos. Y el tercero... ¡ay el tercero! Quién sería el maldito cabrón que lo inventó. Me refiero a ese coche que se pone delante de ti y de repente, como demoníaca discoteca, ilumina su parte de atrás con un letrero de neón que dice "pare" o algo así.

Primera experiencia surrealista: domingo, once de la mañana. Autopista AP-9 dirección La Coruña. Llegando a Santiago, adelantamos a un coche (no conducía yo) a 115 por hora. De repente, la trasera del coche que llevábamos delante se ilumina con el puto "pare". El conductor no sabe qué hacer, pues iba bien... intermitente a la derecha esperando instrucciones, sesos devanándose pensando qué habrá hecho mal, mano de picoleto que sale por la ventanilla y nos indica que lo adelantemos. Adelantamos a 110 justos. La copiloto, o sea, yo, mira el coche y ve en su interior a cuatro picoletos de no más de veinte años, descojonándose de risa. La copiloto, o sea yo, se caga en todos los muertos de los picoletos y en los picoletos también por no haber pillado la matrícula. ¿No es para denunciar? A eso se le llama abuso de poder, como poco.

Segunda experiencia surrealista: viernes, diez de la mañana. Autopista AP-9 dirección La Coruña. Pasado Santiago empieza el glorioso tramo de 30-40 km donde se le puede pisar: es una cuesta muy tendida con apenas tráfico. Conduce quien suscribe. Voy sola, hace buen día y en mi CD suena Highway Star de Deep Purple. Se me va el pie, le piso, disfruto... hasta que en lontananza veo un coche gris circulando anormalmente despacio, completamente solo. Aminoro, me acerco y veo que es un Citroën C5. Guardo la distancia de seguridad, por si las moscas. Cambio el CD por la radio. Examino el coche de delante: conductor y copiloto, pues se ven dos cabezas. Nos pasa un Mercedes, me mosqueo y decido adelantar. Entonces los miro y veo dos inequívocas camisas verdes de manga corta y dos todavía menos inequívocos bigotes. ¿Por qué siempre llevan bigote? Regreso al carril derecho e inmediatamente me adelantan ellos en una maniobra larguísima donde forman una cola de la hostia con otros vehículos que los alcanzan durante el adelantamiento. Regresan al carril derecho metiéndoseme a cuchillo (¿Y la distancia de seguridad?) y obligándome a frenar.

A partir de entonces el viaje se convierte en una pesadilla en la que el Citroën C5, a modo de perro pastor, va haciendo volver al buen camino a toda oveja motorizada que cometa la osadía de descarriarse. Emplea para ello sucios métodos: circula entre los dos carriles alegremente, se pega al vehículo de delante de tal forma que si ellos fueran otros los multarían seguro, adelantan pegándose a todo el mundo y se vuelven al carril forzando la maniobra... todo un ejemplo de conducción segura, vaya. Algunos tardan en darse cuenta de que son ellos, pero al final caen de la burra. Por dos veces  los picoletos están a punto de provocar una colisión múltiple. ¡Y así sesenta kilómetros!

Tercera experiencia surrealista. Datos previos:  a base de contarle a todo dios las dos anteriores, me entero de algunas cosas interesantes a la par que espeluznantes, entre otras, que cualquier coche puede ser un camuflado, incluso un audi o un alfa romeo, puesto que ahora usan los vehículos que la policía confisca a los narcos, y aquí hay mucho narco, ya se sabe. Así que: viernes, nueve de la noche. AP-9 de mis pecados, dirección La Coruña. Agravante: agotada como una burra. Empiezo a emparanoiarme con todo coche que me encuentro por el camino, que va solo y despacio. Uno lleva una pegatina de Bob Esponja en la parte de atrás, pero me da por pensar que a lo mejor los muy hijos de puta se camuflan de honrado padre de familia para despistar. En otro se ven dos melenas rubias, pero pienso que también pueden ser dos picoletas con la regla u ovulando y, por tanto, con muchas ganas de tocar las pelotas al personal. Un tercero lleva tres ocupantes a bordo, pero recuerdo el día de los cuatro picoletos escojonándome y me pienso dos veces el adelantamiento. El cuarto es el colmo de la paranoia: Ford Focus tuneado con cristales tintados completamente solo en el kilómetro 50. Va a 105. No me lo puedo creer. Tras dudar lo adelanto y me veo a un pobre veinteañero, aspirante a macarra y hortera, aferrando el volante como quien hace un esfuerzo muy grande por no correr más de lo debido y tan acojonado como yo. Me mira aviesamente con expresión de terror. Todos tenemos miedo. Todos desconfiamos de todos. Odio conducir.

Conclusiones:
He tenido que dejar de escuchar rock and roll en el coche, pues me incitaba a correr. Ahora escucho a Richard Clayderman y a ese asesino de la música llamado Kenny G.

Tengo una tendinitis perpetua en la pierna derecha. Sí, en la del acelerador.

Cualquier día me doy una hostia intentando adivinar quién va dentro del coche de delante. Mis ojos son como los de un camaleón: antes llevaba uno en la carretera y otro en el cuentakilómetros. Tendré que habilitar un tercero. ¿El del culo, quizá? Sería el más apropiado para la DGT. No se merecen otra cosa.

Me está como dios por tacaña. ¿Por qué no pediría de extra el limitador de velocidad?

Ojalá los cuatro picoletos tengan una enfermedad de transmisión sexual que les haga caer la picha a trozos y se la tengan que amputar. Por ejemplo.

Mamá: a partir de ahora si quieres verme vienes tú, que para eso no conduces. Que le den por saco a la AP-9.



jueves, 19 de mayo de 2011

DEMOCRACIA REAL...YA

Literalmente, DEMOCRACIA significa "gobierno del pueblo", lo cual contesta sí a la pregunta que me llevo haciendo desde hace varios días: ¿qué es exactamente una "democracia real"? ¿significa que ahora no tenemos una democracia? Si nosotros elegimos nuestros representantes en las cámaras, es de suponer que sí tenemos un régimen democrático ¿no es así?

Pero la cosa no es tan sencilla. No entiendo ni jota de política (ni quiero) y siempre me dejo llevar por el sentido común en estos casos. Supongo que no es necesario que les hable del movimiento "Democracia real ya" y de las acciones que está llevando a cabo, a estas alturas hasta las ratas de los alcantarillados saben de qué va la cosa, pero sí me gustaría hacer un poco de hincapié en el nombre que han elegido. ¿Democracia real o democracia ideal? Empiezo a pensar que la democracia es una utopía y que no es en absoluto sinónimo de bienestar o justicia social. Democracia es lo que quiere el pueblo, y si el pueblo quiere (y querrá a este paso) un gobierno de ultraderecha, pues habrá que joderse y acatar su voluntad, en una palabra: ser democrático.

Bien es verdad que uno al votar corre el riesgo de que le crezcan los enanos: los políticos suelen decir diego donde dijeron digo y al final o no cumplen las promesas electorales o les dan una vuelta argumentativa para hacer su santa voluntad a decretazo limpio, por imperativo categórico (lo que más me jode es que me lo disfracen diciendo que es "por nuestro bien". También es verdad que a veces durante una legislatura surgen imprevistos y hay que improvisar sobre la marcha, y que hacer referéndums cada dos por tres para andar consultando lo que se hace cuesta un pastizal. Y por último, no es menos verdad que un partido que tiene la palabra socialista en su nombre se carga todos sus principios, si es que algún día los tuvo, vendiéndose como una puta barata a los bancos, entre otras cosas. Así que entiendo perfectamente que una serie de personas muy cabreadas por no tener trabajo, ni vivienda digna ni lugar donde caerse muertos planten la tienda de campaña por las plazas de España en una manifestación totalmente pacífica. Lo que no entiendo es que intenten prohibirlas ¿Ha vuelto la censura y yo no me he enterado? Ah, sí, dentro de poco los grises estarán en las calles otra vez dando solfa a diestro y siniestro.

Entre las quejas de este movimiento, por lo que he leído, está la polarización política del país: sólo existen el PSOE y el PP y los que no somos ni de uno ni de otro estamos huérfanos de voto. Vivimos en un país de acojonados, ya no me vale el rollo de las dos Españas ni las reminiscencias de la guerra civil ni farrapos de gaita: tenemos miedo a lo nuevo y al cambio. Vivimos en un país de viejos, en su mayoría votantes de la derecha; de pequeños burgueses que no quieren perder su estatus; de trabajadores autónomos hasta las pelotas de pagar impuestos infernales... todo el mundo quiere tener vivienda propia, coche, banda ancha y salir de cena y copas todos los fines de semana. Todos queremos vivir bien sin renunciar a nada. Y eso podrá suceder en una república bananera, pero no en un país que está sumido en la crisis y que va a tener que renunciar a algunas cosas para que se cubran las necesidades mínimas a las que todo ciudadano tiene derecho, para contribuir al bienestar de la mayoría. ¿Creen que los socialistas lo están haciendo mal? Completamente de acuerdo. ¿Creen que Rajoy lo va a hacer mejor? Me meo de risa. A lo mejor tiene suerte y le pasa como a Aznar en la primera legislatura, que la economía mundial mejora y los bancos nos vuelven a poner alfombras rojas en la puerta e irrisiorios tipos de interés. Porque esta no es la primera crisis que pasamos ni será la última, no me quiero ni acordar de los últimos años de la eterna legislatura de Felipe González, pero sí es la primera que se puede postear en las redes sociales y contra eso, afortunadamente, no se puede luchar, que ya nos llega de sobra con el estado policial en que vivimos, que ni que estuviéramos con Franco, coño.
Resumiendo: que yo creo que lo que tiene que ser real, o más bien realista y sobre todo solidario,  es el pueblo, no la democracia. O, por lo menos, sensato. Y que, desde luego, "democracia real" tiene todas mis simpatías, aunque sólo sea por tener los huevos de atreverse a levantar la voz en este país de borregos.
Por cierto, señores del PSOE y del PP: no cuenten con mi voto el domingo... ni nunca.

martes, 29 de marzo de 2011

LA BIBLIOTECA DE LOS MUERTOS *


Clasificación:
***** ¿Qué haces ahí sentado? Corre a comprarlo.
**** Cómpralo, pero no tengas tanta prisa, puedes ir mañana.
*** Pídelo prestado y olvídate de devolverlo.
** Intenta conseguirlo de segunda mano.
* El crucigrama del periódico te está esperando.
Como diría el Doctor House, lo siento mucho muchísimo... crean que a mí no me gusta hacer críticas demoledoras, empezando porque no me gustaría que me las hicieran a mí y ya se sabe... no hagas lo que no quieras que te hagan, pero... ¡No lo puedo remediar! ¡No con este argumento! ¡No con esta historia, que me parece una fantasmada! Porque el señor Glenn Cooper es, con esta novela, digno de codearse con Dan Brown y su "Código da Vinci", precuelas y secuelas, o con Katherine Neville y su ajedrez siniestro. No puedo con las historias irreales, qué le vamos a hacer, por lo menos con este irrealismo, que el realismo mágico del que hacen gala los escritores de allende los mares es otra cosa.  Y como una historia irreal es la columna vertebral de esta novela, pues apaga y vámonos.

Nueva York, 2009. Un asesino en serie despierta de su letargo a un agente del FBI poco ortodoxo que sólo espera el momento de su jubilación. Los asesinatos son desconcertantes, pues no siguen un patrón determinado y sólo tienen en común que la víctima recibe, el día antes de ser asesinada, una postal desde Las Vegas con un ataúd pintado. El bueno del agente, especializado "precisamente" en asesinos en serie, empieza a obsesionarse con éste y no parará hasta descubrir su identidad... sólo que hay unos cuantos siniestros intereses creados en torno al asunto con algunos mandamases que no quieren que todo salga a la luz... No les cuento más porque desvelaría parte de la trama y tampoco es plan.

Si prescindimos del eje central, es decir, de la historia en sí, hay que decir que el señor Cooper no escribe mal (horrorosa traducción aparte). Maneja tres escenarios espacio-temporales al mismo tiempo, lo cual no es fácil: Isla de Wright allá por el año 800, Inglaterra y EE.UU en los años 40 y el eje Nueva York-Las Vegas-Los Ángeles en la actualidad. Sabe cortar cada uno de ellos en el momento adecuado dejando intrigado al lector, pero... aparte de la historia, malísima, los personajes son también bastante penosos. Buenos-buenos y malos-malos, planos, previsibles. Sobre todo, previsibles. Y eso que engancha, pero también enganchaba "El Código da Vinci" y es un truño. En fin, ustedes verán. Yo esta vez aconsejo encarecidamente el crucigrama.

lunes, 21 de marzo de 2011

DÍA DE LA POESÍA



http://semanacultural2010.blogia.com/

En el día de la poesía,
y como celebración,
yo quiero, de corazón,
aportar alguna mía.

El género no me gusta,
no es que me llegue al alma,
pero yo rimo con calma
lejos de ponerme adusta.

No es fácil de dominar
y bien pocos lo cultivan,
en cambio a muchos cautiva
este arte de rimar.

Todos en algún momento
siendo jóvenes y tontos
hemos rimado de pronto
para quedarnos contentos.

Sea ya por desamor
o por el amor soñado;
siempre en lágrimas bañados
para expresar el dolor.

Gracias Lope, Calderón,
Lorca,  Quevedo y Guillén,
por vuestros versos de bien
embargados de emoción.

jueves, 17 de marzo de 2011

HISTORIA DE UNAS FOTOS

No soy muy buena fotógrafa, aunque me gustaría. Sin embargo, me gusta usar mis propias fotos para el blog siempre que puedo. Por eso elegí éstas para diseñar el fondo del blog, entre más de seis mil. Cada una de ellas tiene su historia, alguna divertida incluso. Dedico esta entrada a explicar por qué elegí éstas precisamente.
Ésta es el área recreativa de los molinos de San Martiño de Meis, en Pontevedra. Hay muchísimas por allí. Un paisaje precioso. Son ríos someros y estrechos que discurren entre bosque. La mayoría de los molinos de la zona son rehabilitados por escuelas-taller. Lástima que los vándalos se ocupen de destrozarles el trabajo.
Una seta nevada. Donde tengo mi refugio suele nevar una o dos veces al año. Setas hay desde agosto, es una zona superhúmeda. No las cogemos, nos dan miedo, aunque reconocemos las lepiotas y las amanitas phalloides (por si las moscas) 






Carnavales de 2002. Fui en una comparsa de drag-queens, todo mujeres, aunque la gente no sabía si éramos tíos o tías. Como tenía que ponerme un sobrenombre para la comparsa, elegí el de Morgana. Profético.

La cascada del río Toxá, en el municipio pontevedrés de Silleda. Una de las más bellas y visitadas de Galicia. Ese día no llevaba mucha agua. No había sido un invierno especialmente lluvioso. Una lástima. 
Balneario de Cortegada, en Ourense. Un sitio precioso para perderse unos cuantos días. Yo me pondría de los nervios con tanta tranquilidad, me gusta demasiado la vida social, pero está genial para ir a pasar el día y relajarse con el paisaje. Además, se come muy bien. 








La playa de Riazor, en La Coruña, desde Las Esclavas, mi antiguo colegio. No me sirvió de nada ir a un colegio de monjas. Bueno, sí, para acabar de hacerme de la cáscara amarga, como dice mi madre. El paseo marítimo es la joya de los coruñeses, lo usamos mogollón.

 El mar estaba picado ese día en la Ría de Vigo, cosa rara. Al día siguiente entró un temporal tremendo. La foto está tomada entre Baiona y Oia, justo donde empieza la parte de la ría que más me gusta: se acabaron los chalés de lujo y la explotación de la primera línea de playa. No soporto el urbanismo en la costa ni los sitios turísticos.
 Los árboles reflejados en el agua del río Parga (Lugo). Eran las doce de la mañana de un día buenísimo y, sin embargo, la foto es totalmente tétrica, por eso la tomé. Me servirá de portada para un cuento de terror.
 El palacio episcopal de Astorga (León). Parece un Exín castillos. De niña siempre se lo pedía a los reyes y nunca me lo trajeron. Me fascina Gaudí. No me desagrada Astorga, pero me gusta muchísimo más toda la zona del Bierzo, la llamada quinta provincia gallega.
 Vidrieras de la catedral de Jaén. A pesar de ser abiertamente anticlerical, me encantan las catedrales y sobre todo las vidrieras. ¡Eran listos estos medievales! También me gustan los cementerios porque son lugares muy tranquilos.
 Jaén visto desde el Parador. La catedral renacentista está impresionante entre todas las casas, que parecen liliputienses a su lado. Me gusta muchísimo esta vista: todas las casas reconcentradas y los olivos en lontananza formando hileras.










Córdoba: en el puente sobre el Guadalquivir hay una placa con el soneto que Góngora dedicó a su ciudad. Los poetas del barroco son una pasada. No me gusta la poesía para leer, pero sí para estudiar y analizar. Mi poeta favorito es Federico García Lorca, el único capaz de sacarme las lágrimas.

 Más vidrieras: ésta es de la Mezquita de Córdoba. No entiendo cómo puede haber una catedral cristiana dentro de una mezquita. Tampoco entiendo cómo cobran entrada si vas a ver la mezquita, pero no para ir a misa. ¿Van contigo hasta el banco y te dejan allí sentadito para asegurarse de que no vas a deambular por la mezquita sin pagar?
Estela del ferry Lanzarote-Fuerteventura.  Para un gallego un paisaje tan volcánico como el de estas islas es impactante. También lo es poder ir en la cubierta de un barco sin pelarse de frío. Canarias me llama la atención por la diversidad de paisajes que tiene. Lo malo es que está muy lejos y yo odio el avión.
Mi casita para pájaros. El año pasado fuimos "abuelos" de seis. Además tenemos adoptada una familia de arrendajos simpatiquísimos, ya se van acercando a nosotros pero aún no hemos conseguido darles de comer en la mano.
Celebración del día del Autismo en Vilagarcía (Pontevedra). Luchamos por la integración escolar de los niños afectados. En realidad luchamos contra la administración. Por cada paso adelante que damos, también damos dos para atrás. Pero no podemos rendirnos.
 Pontemaceira, en Santiago. Puente sobre el río Tambre. Es un sitio precioso con un castillo, pero sufre frecuentes inundaciones. Una vez hice el recorrido en canoa, nueve kilómetros remando. Después me detectaron una lesión de cervicales y tuve que dejar la canoa y el rafting. Hay una área recreativa muy curiosa con una playa fluvial.
 El helicóptero antiincendios en el verano de 2005. Estábamos flipados porque tuvimos un incendio enfrente de casa y seguimos todas las tareas de las brigadas como si fuéramos periodistas. Poco podíamos imaginar que al verano siguiente iba a ser muchísimo peor. Los incendios forestales provocados en Galicia son una peste, aprovechan las rachas de viento norte para hacer el fuego, pues saben que durante una semana por lo menos será casi imposible sofocarlo.
 La cascada del río Xallas en Ézaro (Dumbría, A Coruña). Es el único río de Europa que acaba en cascada, hasta que una central hidroeléctrica hizo un embalse y se jorobó el invento. Ahora la abren los domingos para los curiosos y es espectacular.
 En el parque eólico de Carnota (A Coruña). Los parques eólicos me dan pavor, el ruido que hacen las aspas de los molinos pone los pelos de punta. 
 De la cocina, lo que peor se me da es la repostería con diferencia, aunque voy mejorando. Ésta es mi tarta de milhojas de crema y nata. La serví de postre en fin de año y fue un éxito.

 Me encantan los animales, especialmente los gatos. Ésta es Luci, la tuve durante trece años. Desgraciadamente murió en Octubre. Aún sigo esperando que me venga a recibir cuando llego a casa después del trabajo. No me acostumbro a estar sin ella. A veces me gustan más los animales que las personas.



Si uno se da un paseo por la muralla de Lugo se encontrará con este curioso jardín lleno de enanos y de personajes de Disney. Me pareció tan espeluznante que no tuve más remedio que echarle una foto. Me horrorizan los enanos de jardín, nunca me regaléis uno, por favor.
 Este tío estuvo tocando en los Cantones de La Coruña un montón de meses, causaba tal expectación que incluso lo entrevistó el periódico. Tocaba de puta madre, sobre todo blues. Me pregunto qué habrá sido de él...
 Burgos. Qué maravilla de ciudad: tiene monumentos, tiene vino de la Ribera del Duero y un cordero asado de quitar el hipo. Con eso a mí me llega...
La Costa da Morte gallega está llena de rocas metamórficas y antropomórficas. En el parque eólico que hay junto a Camariñas me encontré con esto y tuve que fotografiarlo... ¡es tan real! El tamaño original debe de ser de unos ocho o diez metros. Parece ser que el tamaño sí importa, jajaja.

miércoles, 16 de marzo de 2011

EL LISTO DE LOS COJONES

 Queridos amigos: como siempre, es un placer estar con todos ustedes. Sé que hace algún tiempo que no me prodigo en este pequeño rincón internetero. Háganse cargo de que mi edad es avanzada y mis actividades, numerosas. Por ello es para mí una satisfacción enorme contribuir a su cultura aportándoles un nuevo estudio sobre otro de los muchos especímenes que pueblan nuestra sociedad. Estoy hablando de EL LISTO DE LOS COJONES (con perdón).
El listo de los cojones (me referiré a él en masculino, pero puede pertenecer a cualquiera de los dos sexos), conocido en  el ámbito científico como SAPIENTISSIMUS TESTICULIS, es un tipo frecuente y molesto en el mundo que nos rodea. Sin características físicas exclusivas y relevantes, es difícil reconocerlo antes de que ejerza su ministerio, verbigracia: abrir la boca.
El listo de los cojones se caracteriza principalmente por saber de todo y de nada y demostrar estos ambivalentes conocimientos en toda situación y contexto, le haya sido requerida su opinión o no. No sólo eso: el listo de los cojones tiene dos peculiaridades: una excelente memoria, lo cual le hace recordar constantemente a los demás lo que tienen que hacer de una forma compulsiva e irritante, anticipándose a las acciones ajenas, y una capacidad innata de fijarse en lo que no debe gracias a un poder de observación insufrible. Si usted sale de casa con una mancha en la chaqueta casi imperceptible y renuncia a cambiarse pensando que nadie lo notará, el primero en hacerlo y decírselo, habiendo además otras personas presentes, será el listo de los cojones, no le quepa a usted la menor duda. El listo de los cojones suele fijarse en manchas inoportunas, descosidos imperceptibles, maquillajes mal aplicados, ojeras vergonzantes y cualquier cosa que a usted le pueda abochornar que le señalen en público. Como se puede suponer, el listo de los cojones, gracias a estas habilidades, no suele tener muchos amigos aunque lo desee con ardor. Su impertinentísima habilidad para recordar a todo el mundo lo que tiene que hacer le granjea, asimismo, no pocas antipatías. Recuérdelo siempre: el listo de los cojones se sabe su agenda mejor que usted mismo, aunque no la haya visto jamás.
El listo de los cojones no tiene el menor pudor en ocultar sus múltiples talentos, antes bien, le gustará mostrarlos al mundo abiertamente. Llamará a su timbre repetidamente mientras usted está comiendo, o haciendo aguas mayores, o cumpliendo con el sagrado deber del matrimonio, y cuando abra la puerta, harto de su insistencia, le dirá: "sé que estabas en casa porque te oí llegar perfectamente". Pues la labor de espionaje involuntario es otra de sus múltiples habilidades.
Evidentemente, al listo de los cojones le resulta harto dificultoso alcanzar la madurez sexual, debido principalmente a que, dada su irritante personalidad, no hay muchas personas dispuestas a copular con él.
Como se puede usted figurar, querido lector, el hábitat del listo de los cojones es amplio, variado e imprevisible, lo que hace imposible crear un patrón. Usted se lo podrá encontrar en todas partes, pertenecerá a cualquier clase social, su edad puede ir de los ocho a los ochenta años (hay niños verdaderamente irritantes), desempeña cualquier profesión e incluso puede ser un miembro de su propia familia. No se puede escapar a sus garras. No lo intente, le generará una frustración mayor que la irritación que el propio listo de los cojones pueda causarle.
Evidentemente, la comunidad científica, por unanimidad, no sólo no lo aconseja como mascota sino que propone su total exterminio, lo cual es curioso, pues, como pueden ustedes imaginar, en la comunidad científica hay más de un listo de los cojones.
Hasta la próxima cita, amigos. Ha sido un placer estar con ustedes.












sábado, 12 de marzo de 2011

RUTA DE SENDERISMO GUITIRIZ-PARGA

Foto propiedad de Fata Morgana
El lunes de carnaval,  y en vista del magnífico día que hacía, dediqué la mañana a practicar el único deporte que me gusta: el senderismo. Me gusta porque aúna tres cosas que me agradan mucho: andar, ver paisajes naturales y la fotografía. En este caso la ruta elegida fue un tramo de otra más grande que parte del balneario de Pardiñas pasando por el pueblo de Guitiriz y terminando en el área de San Alberto de Parga. Estoy muy unida a toda esta comarca desde niña, de hecho cuando era pequeña la ruta no existía como tal, había tramos por el río y poco más.
foto cortesía de http://www.turgalicia.es/

La ruta en total tiene 19 km de recorrido fácil, todo en llano y por bellas zonas fluviales. Recibe el nombre de Ruta del agua porque une las tres fuentes más importantes de la comarca, que es famosa por sus aguas sulfurosas (huelen horriblemente mal a huevos podridos, de hecho de pequeña me amenazaban con hacerme beber agua del balneario si me portaba mal). Es una ruta lineal, así que o se agencian un coche escoba al finalizarla o mucho me temo que tendrán que andar otros diecinueve de vuelta. Nosotros hicimos el tramo entre Guitiriz y Parga, que tiene seis kilómetros. Una alma buena nos estaba esperando para recogernos, así que no nos machacamos en absoluto. Partimos de los aledaños del balneario de Guitiriz y seguimos el curso de los ríos Parga y Ladroll durante hora y media de caminata para acabar en la carballeira del pueblo de Parga. Los paisajes son bellísimos, el agua cristalina y pueden verse algunas aves acuáticas. Sólo es necesario llevar buen calzado, puesto que hay tramos del camino que pueden estar embarrados, y una cámara de fotos para inmortalizar paisajes inolvidables. Para reponer fuerzas, hay unos cuantos sitios interesantes para comer tanto en Baamonde como en Guitiriz. Nosotros lo hicimos en éste último, en Casa Gaibor, que no tiene fallo.


viernes, 11 de marzo de 2011

GRACIAS, NOCHETE









Hacía mucho, pero mucho tiempo que quería hacerle un cambio de look a este blog. No era que no me gustara la otra plantilla, pero todo acaba cansando y además mi fuerte individualismo me pedía a gritos algo original, sólo que no sabía cómo hacerlo. Me fijé en dos blogs que visito con asiduidad, el de mi vecino Nochete y el de mi visitante más tempranero, DDmx. Además de ser blogs interesantes en contenido, lo son en continente, puesto que el fondo de sus blogs ha sido hecho por ellos mismos. Así que me puse en contacto con Nochete y le pedí que me explicara cómo se cambia el fondo como si lo tuviera que hacer un niño de cuatro años. Con un par de instrucciones claras y precisas conseguí hacerlo. He elegido una especie de mosaico o collage con mis propias fotos, con cosas que me definen y me gustan: el rock and roll, la literatura, los gatos, los paisajes, la integración de los discapacitados psíquicos, los monumentos, la repostería... No sé si está bonito o feo, pero es original y es mío.

Aprovecho mi pequeño rincón para darte las gracias, vecino. Sin ti no lo habría conseguido. Te explicas como un libro abierto. Un besazo.

jueves, 10 de marzo de 2011

EL ENCARGO






Alguien a quien tengo mucho aprecio me hizo un encargo hace algún tiempo: escribir algo sobre el abuso sexual a menores. Tema peliagudo y difícil de abordar manteniendo la calma, sin deshacerse en improperios, sin proferir amenazas sangrientas. Le pregunté si quería algún enfoque en concreto y me contestó que le gustaría que reflejara que eso sucede en todas las capas sociales, no es algo exclusivo de clases desfavorecidas, y también que hiciera notar que muchas madres miran hacia otro lado por no perder ciertas ventajas en su vida. Así fue cómo se me ocurrió lo que les presento a continuación: el fragmento del diario de una mujer que, aparentemente, lo tiene todo en el mundo y, evidentemente, no quiere perderlo, aunque para ello tenga que sacrificar a su hija. Juzguen ustedes mismos:



23 de Febrero de 2011

        Hoy he tenido un día horrible… ¡Horrible!


            Ya sé que hace días que no escribo, pero… ¡estoy tan ocupada! No sé en qué estaba pensando cuando decidí escribir un diario. Pero hoy, a pesar del cansancio, necesito escribir, necesito desahogarme. Mira que esperaba el día de hoy con ilusión, por fin tendría esta tarde al profesor de golf para mí sola. ¡Está tan solicitado…! Y yo necesito urgentemente mejorar mi swing si quiero ponerme a la altura de mis amigas. Ya iba cansada, tuve paddle y peluquería por la mañana, comí con Pitusa en un reservado del Bellamy y después al golf. Dejé a Loreto con Salvador, por supuesto. Él siempre se ofrece. Yo ya le digo que no tiene por qué hacerlo, la niña ya tiene once años y se sabe cuidar solita, pero él insistió. Dijo que vigilaría si hacía los deberes, últimamente está bajando un poco en el colegio. Total, que ya estaba yo concentrada en el movimiento de cintura cuando me sonó el móvil y era ella… sí, querido diario, no te lo creerás. Otra vez era ella y con la misma historia…¡qué criatura tan fantasiosa, por Dios! Igualita a su padre, todo fantasías animadas de ayer y hoy. Que si Salvador la besa, que si Salvador la toca… ¡Pero cómo va a hacer o querer hacerle Salvador lo que ni siquiera me hace a mí! Lo que pasa es que anda leyendo tonterías, el Crepúsculo ese de los vampiros, y el Patito Feo y nosequé… lo que yo te diga: la cabeza llena de pájaros. Que al final me reventó el entrenamiento, vaya, que ya no me pude concentrar. Ya es la enésima vez este año que me viene con semejantes patochadas, y la última ya se lo dije: “Loreto, como sigas contando mentiras y bajando las notas el año que viene te mando interna, ya lo sabes”. Y ella sigue en sus trece… el otro día estaba con Pirula y Katia en el spa y me llamó allí, que si Salvador le había tocado “por arriba”. ¡Pero si no tiene nada que tocar! Por las caras que yo ponía mientras me contaba, Pirula y Katia se olieron algo y empezaron a hacerme preguntas que me resultaron incómodas de contestar. Loreto es una egoísta, no se puede ni imaginar el daño que me llegaría a hacer si sus fantasías salieran de las cuatro paredes de casa. ¿Te imaginas lo que dirían Pirula y Katia si se enteran de esto? ¿Con las ganas que tienen de verme en el barro? Y Salvador… el pobre, que la ha tratado siempre como a una hija y sé positivamente que sólo quiere su bien. Además que la tiene mimadísima, le compra todo lo que quiere. ¿Qué la niña quiere un iphone? Toma teléfono. ¿Un equipo de esquí nuevo? Toma equipo… todo, absolutamente todo se lo consiente, si se le cae la baba con ella. La suerte que he tenido yo con Salvador… anda que de buena me libré con el muerto de hambre de mi primer marido. Y esta chiquilla estúpida empeñada en manchar su nombre. ¡No lo consentiré! En fin, tengo que irme, ya está Loreto llamando a la puerta como una histérica otra vez. Otro día menos cansado te sigo contando…






Ha sido un placer participar en este proyecto. Ya sabes, amig@, llámame cuando quieras para otra colaboración.



Os dejo el enlace a la página donde fue publicado. Echad un vistazo a todos los contenidos. Es estremecedor que ocurran estas cosas.


http://www.asexoriablog.net/blog/aqui-no-pasa-nada/